Crónica. Un singular local dedicado a celebraciones especiales de México
Un museo para festejar la muerte
Se recogen las variadas formas en que mexicanos le rinden tributo
Entre piezas exhibidas están los célebres grabados de Posadas
Objetos expuestos dan cuenta de la especial devoción de esta nación al día de todos los santos.
Diego Lazarte[México] Si se tuviera que relacionar un país con la celebración del día de los muertos, ese sería sin dudarlo México. Tanto así que esta nación hasta le ha dedicado un museo a esta fecha. En este local, ubicado en el estado de Aguascalientes se ha reunido una serie de expresiones típicas dedicadas a esta fecha y a la particular devoción de esta tierra hacia la muerte.
Los diversos ritos que se llevan a cabo en México durante los días 1 y 2 de noviembre, están compuestos por elementos, tanto de la religión católica, como de raíces prehispánicas. Las costumbres de cada pueblo o región, dependen del grado de sincretismo que la fiesta de muertos alcanzara en cada zona geográfica y la penetración de sus símbolos en la conciencia colectiva. Variedad que se puede apreciar en este recinto.Por ello, algunos aspectos de la celebración han llegado a formar parte del espíritu festivo de manera general. Como ejemplo, las flores, que han de ser de colores vibrantes y han de formar tapices (como los elaborados en el pueblo de Coyoacán), cruces, arcos y gran variedad de adornos imprescindibles en panteones, ofrendas, altares, etc.
La muerte te sienta bienEsta fiesta es también dulce, siendo las “calaveritas de azúcar” un símbolo importante del ánimo con que México recibe a la muerte. Y “calaverita” es también el nombre que reciben dulces y monedas que, niñas y niños mexicanos, salen a pedir de puerta en puerta. Otra calavera famosa es la “Catrina”, creada por José Guadalupe Posada.Ella es un personaje burlesco que representa a una dama burguesa de la sociedad y tiempo del grabador mexicano –fines del XIX, comienzos del XX– pero que no está sola. Junto a la “Catrina” podemos ver en las vitrinas esqueletos en barro, alambre, papel maché y otros materiales, representación de los más diversos oficios y personalidades. Monjes, mariachis, borrachos, fritangueras, futbolistas, nadie escapa.En México, tener “tu calavera” es ser “alguien”. A los esqueletos de Posada les acompañaban, en diarios y revistas, las “calaveritas literarias”: composiciones octosilábicas sobre los vicios y defectos, que llevarán a la tumba a toda persona digna de ser satirizada y “halagada” en sus versos: políticos, artistas, maestros, patrones, héroes y demonios... Ejemplares originales se pueden apreciar en este museo.“La muerte” es, tal vez, el más claro aspecto de la democracia en México; incluyente y amigable se habla de “tú” con el mexicano y éste la trata de “flaca”, “pelona”, “parca”, “dientona”, “huesuda” y más. Es indudable que casi todo mexicano acabará en el centro de una ofrenda, ya sea en su propia casa, en el panteón, o la plaza de su pueblo. En México, a la muerte se le respeta y se le teme, igual que en cualquier lado, y sin embargo, ella insiste en pelarnos los dientes.Datos
- El Museo de la Muerte se inició gracias a una colección donada por el artista Octavio Bajonero Gil a la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
- Entre los objetos exhibidos se encuentran piezas precolombinas y de la época colonial.
- Exhiben aquí algunas de sus obras 300 artistas mexicanos de renombre.
Un museo para festejar la muerte
Se recogen las variadas formas en que mexicanos le rinden tributo
Entre piezas exhibidas están los célebres grabados de Posadas
Objetos expuestos dan cuenta de la especial devoción de esta nación al día de todos los santos.
Diego Lazarte[México] Si se tuviera que relacionar un país con la celebración del día de los muertos, ese sería sin dudarlo México. Tanto así que esta nación hasta le ha dedicado un museo a esta fecha. En este local, ubicado en el estado de Aguascalientes se ha reunido una serie de expresiones típicas dedicadas a esta fecha y a la particular devoción de esta tierra hacia la muerte.
Los diversos ritos que se llevan a cabo en México durante los días 1 y 2 de noviembre, están compuestos por elementos, tanto de la religión católica, como de raíces prehispánicas. Las costumbres de cada pueblo o región, dependen del grado de sincretismo que la fiesta de muertos alcanzara en cada zona geográfica y la penetración de sus símbolos en la conciencia colectiva. Variedad que se puede apreciar en este recinto.Por ello, algunos aspectos de la celebración han llegado a formar parte del espíritu festivo de manera general. Como ejemplo, las flores, que han de ser de colores vibrantes y han de formar tapices (como los elaborados en el pueblo de Coyoacán), cruces, arcos y gran variedad de adornos imprescindibles en panteones, ofrendas, altares, etc.
La muerte te sienta bienEsta fiesta es también dulce, siendo las “calaveritas de azúcar” un símbolo importante del ánimo con que México recibe a la muerte. Y “calaverita” es también el nombre que reciben dulces y monedas que, niñas y niños mexicanos, salen a pedir de puerta en puerta. Otra calavera famosa es la “Catrina”, creada por José Guadalupe Posada.Ella es un personaje burlesco que representa a una dama burguesa de la sociedad y tiempo del grabador mexicano –fines del XIX, comienzos del XX– pero que no está sola. Junto a la “Catrina” podemos ver en las vitrinas esqueletos en barro, alambre, papel maché y otros materiales, representación de los más diversos oficios y personalidades. Monjes, mariachis, borrachos, fritangueras, futbolistas, nadie escapa.En México, tener “tu calavera” es ser “alguien”. A los esqueletos de Posada les acompañaban, en diarios y revistas, las “calaveritas literarias”: composiciones octosilábicas sobre los vicios y defectos, que llevarán a la tumba a toda persona digna de ser satirizada y “halagada” en sus versos: políticos, artistas, maestros, patrones, héroes y demonios... Ejemplares originales se pueden apreciar en este museo.“La muerte” es, tal vez, el más claro aspecto de la democracia en México; incluyente y amigable se habla de “tú” con el mexicano y éste la trata de “flaca”, “pelona”, “parca”, “dientona”, “huesuda” y más. Es indudable que casi todo mexicano acabará en el centro de una ofrenda, ya sea en su propia casa, en el panteón, o la plaza de su pueblo. En México, a la muerte se le respeta y se le teme, igual que en cualquier lado, y sin embargo, ella insiste en pelarnos los dientes.Datos
- El Museo de la Muerte se inició gracias a una colección donada por el artista Octavio Bajonero Gil a la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
- Entre los objetos exhibidos se encuentran piezas precolombinas y de la época colonial.
- Exhiben aquí algunas de sus obras 300 artistas mexicanos de renombre.
FUENTE:http://www.elperuano.com.pe/



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